19 de abril de 2014

El cierre de EL VUELO DE LA OCA.

Lo duro que fue el cierre de la tienda queda ya muy atrás. Más de un año. 


Recuerdo aquéllo como una carga muy pesada que tuvimos que llevar con la única recompensa de un descanso futuro. 

La verdad es que la liquidación fue muy buena. Vino mucha gente y las colas eran muy grandes. Claro, toda la mercancía del 50% al 70%.
 
Había gente molesta porque cerrábamos, gente molesta porque no abríamos en la única hora que teníamos para comer, molesta porque no devolvíamos mercancía en plena liquidación por cierre, porque no explicábamos con calma para qué servía y cómo usar cada uno de los artículos que aún quedaban por liquidar, porque no poníamos un empleado para atender el periodo de liquidación, gente que quería regatear más allá del 75% de descuento... en fin, creo que no me quedó nada por oír.


También tuvimos gente agradecida, comprensiva, algún regalo, en fin, gracias a la buena gente que nos deseó lo mejor.

Tenía algunas cosas pendientes de hacer según cerrara la tienda, cosas pendientes como profesora, pero me encontraba tan cansada, que necesité unos meses para tomar fuerzas. Doce para ser exactos.

Durante este año he estado de baja del patchwork. Por difícil que nos parezca, no hice nada relacionado con él. Sí, ya sé, el tiempo es oro, pero el cuerpo me dijo que parara, y no se me ocurrió otra cosa que hacerle caso. 

Mientras tanto, además de ponerme al día de mis temas médicos, dejados de lado durante los cinco años que duró la tienda, me he dedicado a nadar. Gracias al Club Natación Metropole y a mis compañeros de natación máster que me abrieron sus puertas y me he sentido tan arropada en este año de transición. Han sido un factor clave para no caer en yo qué sé qué. Gracias.

Y fue de repente que un día llegué a mi mesa de trabajo, me puse a limpiarla, me encontré un hilo, tiré de él, y... recordé que soy profesora de patchwork, y que tengo muchas cosas que preparar para seguir con mis cursos de patchwork a máquina. 

Gracias por leerme!
PD. Menos mal que por error en el uso de las nuevas tecnologías, borré, desde el móvil, todas las fotos de las entradas antiguas del blog. Gracias a eso no me ha quedado más remedio que borrarlas y así puedo empezar esta nueva etapa bien ligera.